Trazabilidad desde la bellota: garantía de calidad en la producción de cerdos 100 % ibéricos

Entre las labores de certificación de la Denominación de Origen Protegida Dehesa de Extremadura, una de las más relevantes es el control del número de cerdos 100 % ibéricos que pueden ser certificados en cada campaña, en función de la capacidad real del ecosistema. Esta capacidad está directamente ligada a la producción total de bellota, que depende a su vez de factores naturales como el clima y el régimen de precipitaciones anuales. Por ello, se aplica una ratio media de entre 3 y 4 hectáreas por cerdo, ajustada en función del rendimiento de cada explotación. Este modelo de control garantiza la sostenibilidad del sistema de producción, la disponibilidad de alimento durante la montanera y, en última instancia, la calidad del producto final.

Durante la campaña 2023-2024 se han certificado 18.216 cerdos, todos ellos criados en libertad en dehesas extremeñas y alimentados exclusivamente con bellota y pastos naturales. Esta cifra responde a una planificación precisa en un año condicionado por una disponibilidad limitada de bellota, consecuencia directa de las condiciones climáticas. Según los datos recogidos, la precipitación acumulada entre octubre y agosto en Extremadura ha sido de 537,4 litros por metro cuadrado, una cifra moderada que ha exigido ajustar la carga ganadera autorizada en cada explotación para garantizar la disponibilidad de alimento y el bienestar animal durante la montanera. Estos datos proceden del informe presentado por el Delegado Territorial de AEMET en Extremadura durante la rueda de prensa de inicio del otoño de 2024. Esta gestión técnica es clave para preservar tanto la sostenibilidad del ecosistema como los estándares de calidad exigidos por la Denominación.

La Denominación de Origen Protegida Dehesa de Extremadura solo certifica cerdos 100 % ibéricos, una raza singular, perfectamente adaptada a este ecosistema, cuya pureza genética se acredita desde el nacimiento mediante un riguroso control genealógico. Ambos progenitores deben estar inscritos como animales de raza pura en el Libro Genealógico del Cerdo Ibérico. Aunque esta verificación corresponde a entidades oficialmente reconocidas, los técnicos de la Denominación comprueban que cada animal cumple con los requisitos morfológicos y de edad exigidos por la Norma de Calidad antes del marcaje obligatorio. Cada cerdo se identifica con un crotal individual vinculado a su explotación, lo que garantiza su trazabilidad desde el campo hasta el matadero, donde la información vuelve a ser verificada por los técnicos antes del sacrificio.

es_ES